Herida del Alma 1

“¡Qué haces!, ¡dónde me llevas!”

(…)

“Con la silla no podrá entrar, pero necesito más cosas … ¡la enciclopedia!.

Sí, ya está … me apoyaré en la puerta para hacer más fuerza.

Venga, márchate, deja de empujar… Lis, sigue haciendo fuerza, se cansará.

Tengo miedo … “

(…)

“ Ya está … ya está… está durmiéndola. No puedo respirar… necesito salir de aquí …. Rosa, tengo que hablar contigo. En cinco minutos en la Plaza”.

 

Y un buen día … cicatrizó.

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